Creo que lo destacable de este libro es la combinación del misticismo que rodea al arte.
Como reflexión me quedo con la idea de que el arte nace de la necesidad interior del artista del querer expresarse y de captar el instante, creando al momento y a la vez engendrar el germen del futuro, ya que el arte carece de futuro.
En cada uno de los temas del libro destaco:
- La permanentente disputa entre lo que es arte y lo que es tecnología; el primero se ocupará del alma, el segundo lo hará del cuerpo.
- La figura del genio, que es tratada en diversos capítulos de la obra y totalmente inserta en el pensamiento estético y teórico-científico de la época.
-También confiesa la envidia que como pintor siente de la música, que tiene un puesto tan privilegiado en el mundo de las artes.
En este punto para mi es donde se muestra más útil su libro no sólo para el mundo del arte sino tambien para el del cientifíco.
Un arte no puede sustituir a otro, pero si puede estudiar como uno funciona, por ejemplo la música y para que el otro, ejemplo la pintura sepa lo que ha de buscar en sí mismo para ocupar el puesto indicado.
La pintura tiene su forma y color y la música el suyo.
En resumen una buena forma para entender el porqué del arte abstracto.
Finalmente lo que más me gustó del libro fue el último capítulo, que trata sobre el título del libro, de lo espiritual en el arte. En él habla de la interactividad entre las diferentes artes y teoriza sobre la unión de estas para crear una gran piramide que alcance el cielo.
martes, 3 de junio de 2008
lunes, 2 de junio de 2008
Acto de Observar.
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